Tras el fuego de la crisis

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MISIONES- PUERTO IGUAZÚ – Empleados municipales y ejecutivo no logran llegar a un acuerdo y destrabar así el conflicto que lleva ya nueve días. La medida de fuerza, con epicentro en el corralón municipal, se realiza en reclamo de una mejora salarial. Luego de una jornada en la que abundaron las especulaciones, a la tarde gomas incendiadas bloqueaban el ingreso al predio. “Iremos hasta las ultimas consecuencias” dijeron sin que importara la presencia policial que se apostó en el lugar.

Entre propuestas y contrapropuestas la medida de fuerza que llevan adelante los empleados del municipio tiene a Iguazú con un aroma a podrido, con calles regadas de restos de basura, moscas y pilas de bolsas que crece según pasan los días.

Decididos a hacerse escuchar, un nutrido grupo de trabajadores del municipio lleva ya nueve días con la toma del corralón municipal, lugar donde se depositan los camiones, maquinas y herramientas cuando culmina la jornada laboral. Allí hombres y mujeres reclaman un aumento en el básico de 500 pesos y una suma en negro de mil. El reclamo viene desde la gestión de Claudio Filippa, desde donde una conciliación obligatoria dilató los tiempos hasta esta ultima semana que estalló, con el hastío de los trabajadores y la falta de respuestas del ejecutivo, que al final llegaron hace 48 horas pero no prosperó entre el personal.

Media docena de móviles policiales se presentó esta tarde en el lugar a solicitud del juez Juan Fernández Rissi (ver nota Corralón: la orden de liberar los vehículos sigue vigente), permanecieron allí y su sola presencia crispó a los manifestantes que avivaron el fuego de los neumáticos que incineran al frente del portón principal donde varias pancartas hablan del reclamo y advierten a cerca de una inminente privatización de los servicios en Puerto Iguazú.

La discusión está en un punto muerto, no avanza. El ejecutivo solicitó la autorización para el retiro de los camiones recolectores de la basura pero fue negado por los manifestantes, sí liberaron un camión cisterna que se utiliza para el acarreo de agua.

Los vecinos colaboran con los manifestantes y aportan, a diario, ingredientes para la olla popular que en el lugar se prepara. Funcionarios del ejecutivo no se acercan al lugar, salvo algunas excepciones cuando se necesita entregar una misiva o recibir otra. Otros funcionarios que no forman parte de la protesta observan desde lejos. No hay dialogo.

Fuente y foto: RadioCataratas gentileza

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